Hace unos días, compartía yo con unos colegas docentes unos mates verdes, calientes, amargos, mientras estábamos esperando que unos alumnos entregaran sus respectivos exámenes (dicho sea de paso estábamos en un aula fría como el culo de una foca y con una estufa de dos resistencias). Aconteció que la directora de la institución apareció y lo primero que hizo fue decirme, disimulada y pelotudamente: "Acá, mate no." Acto seguido hizo como que controlaba el orden y se marchó, no sin antes ofrecernos un tecito o un cafecito de la cantina, que la escuela pagaba. Por mis adentros sentí un hervor por segunda vez. La primera fue cuando dijo "Acá, mate no." El segundo hervor vino de sentirme discriminado en mi misioneridad, ¿por qué café sí y mate no? De todas maneras, como era de esperarse, desobedecí la directiva de la directiva...y mis dos colegas mateadores también.
Una vez que hube llegado a casa comentéle a mi señora mi indignación y ésta díjome que tenía conocimiento de una ley que decalaraba al mate Bebida Nacional. Googléle entonces y hallé que era era verdad lo de la ley, desde enero del corriente. Una vez encontrada la información, decidí buscar más, a fin de vengarme elegentemente y dentro del margen de la ley, llevando la referencia al alumnado para que pudieran tomar mate los viernes con el que suscribe, como lo venimos haciendo furtivamente, y por qué no, los demás días del año.
Y he aquí el motivo de estas confidencias. Entre las páginas que encontré, hay una muy curiosa, de un extranjero que vive en Argentina y que en un breve 'post' indica la fechade sanción de la ley. Lo curioso es el comentario que le deja otro extranjero, que ignoraba que el mate se consumía en Argentina (¡¡¡Yisus, eso sí que es ignorar!!!) Pero esto no es todo: se imaginan ustedes llamar bebedero y sorbete al mate y la bombilla respectivamente. Pues bien, a las pruebas me remito y les dejo el link de la página de este señor para que lo lean con sus propios ojos.
Saludos y hasta la próxima, en la que volveremos con nuestras temáticas habituales.
http://charlywkarl.wordpress.com/2010/07/29/el-mate-bebida-nacional/
Amigo de lo ajeno -pues así en realidad se llama, sólo que alguien se me adelantó...ni para chorro sirvo- pretende nada más compartir algunos fragmentos de texto que por algún motivo son inusuales, curiosos, llamativos. Esperemos que no nos vengan con cuestiones legales por citar a nuestros amigos desconocidos. Cualquier cosa avisen, así salimos corriendo con tiempo hacia el Paraguay.
jueves, 5 de agosto de 2010
martes, 3 de agosto de 2010
tres por uno
Señoras y señores: en esta oportunidad vengo a ofrecerles, en promoción única, no una ni dos, sino tres, sí señores, tres poesías al precio de un sólo posteo o publicación. Como ustedes podrán comprobar sin ningún tipo de compromiso estas poesías están elaboradas con una inusual aleación de elementos que hoy no se encuentran fácilmente en el mercado como lo son el humor, la ternura y la lírica arrabalera. Estos textos, enteramente de industria nacional fueron imaginados tanto para acompañar a la ama de casa durante sus quehaceres diarios cuanto al trabajador de oficina o el estudiante académico y por qué no también, para compartir en familia un momento de relax...ya va señora...
En fin, no es para desaprovechar señores esta oferta única, tres canciones en una sola entrega: en primer lugar, Jack The Ripper, o Jack el Destripador, narrado en primera persona que evoca el atroz arte de ese anónimo asesino y que termina explicando -anacrónicamente- como influyó en el cubismo posterior; en segundo lugar, el protagonista no menos lóbrego, el Conde Drácula y su amada en la cual se destacan el tropo 'flor de anemia' en el muy hermoso parlamento de Lucy y el fastidio final del vampiro. Y por último, señores, Las flores del Paraguay, precioso chamamecito que hace homenaje a uno de nuestras predilecciones en cuestiones de botánica.
Sin compromiso, como ya he adelantado, les hago entrega hoy de esta selección de letras de Daniel Melingo, extraidas artesanalmente del disco Ufa!
JACK THE RIPPER
(¡Tengo el mate sucio!)
Soy fino pulcro muy ordenado
visto de oscuro y salgo los martes
solo Picasso me ha interpretado
yo a las mujeres las quiero en partes.
Mi gran orgullo es mi maestría
que no se dio por casualidad
yo fui ayudante de anatomía
de lo mejorcito en la facultad.
Por lo que sigue no se me asuste
soy Jack The Ripper pa lo que guste.
Ya paso el tiempo y de cuando en cuando
si vuelvo al yeite de destripar
es porque busco seguir zafando
y hacerle un corte al Scotland Yard.
Soy fino pulcro muy ordenado
visto de oscuro y salgo los martes
solo Picasso me ha interpretado
yo a las mujeres las quiero en partes.-
TANGO DEL VAMPIRO
(Canta Drácula)
Escucho un fuelle que me asegura
que ya es de noche y es noche oscura.
Hoy su rezongo suena a sirena
que esta anunciando que hay luna llena.
Este es el tango que con voz ronca
le canto a Lucy al salir del jonca.
Lucy, mi Lucy que no hay collares
con que se oculten tus yugulares.
Desde hace siglos no siento el hambre
y hoy solo quiero beber tu sangre.
Desde hace siglos no siento el hambre
y hoy solo quiero beber tu sangre.
(Canta Lucy)
Conde, mi Conde mi amor prohibido
ya desde el día en que la has bebido
mi sangre toda te corresponde.
Si me has herido mi flor de anemia
no es esta noche lo que me apremia
sino la llama que has encendido.
Si algo me quieres solo por eso
abre la boca con que me hieres
con que me hieres y hoy dame un beso...
(Vuelve a cantar Drácula)
El mismo fuelle como si hablara
me está diciendo que es noche clara
ya no es rezongo ni es la guadaña
ni es esa historia de Transilvania.
Este es el tango con voz quebrada
que ahora le canto a mi enamorada
pero carajo, pero carajo!
quién trajo el ajo!? quién trajo el ajo?!
Tan justo ahora que sin collares
Lucy me muestra sus yugulares.
Tan justo ahora que sin collares
Lucy me muestra sus yugulares.
LAS FLORES DEL PARAGUAY
Tengo los ojos rojos y el alma dorada
y las manos verdes en la guitarra
y a veces pienso que no puedo hacer nada
porque vivo pegado en la capital.
Quiero a todas las flores y a sus plantas
pero la que yo amo no es de acá
verde su tallo verde, verde su hechizo
verde como mi mano en la guitarra.
Ay! ay! ay! ya!
Quiero a todas las flores del Paraguay
Ella viene de lejos a engualicharme
pero hay noches en las que se hace desear
y es su perfume lo que me vuelve loco
¡'rojaijú, porá mi cuñataí.'
Ay! ay! ay! ya!
Quiero a todas las flores del Paraguay
En fin, no es para desaprovechar señores esta oferta única, tres canciones en una sola entrega: en primer lugar, Jack The Ripper, o Jack el Destripador, narrado en primera persona que evoca el atroz arte de ese anónimo asesino y que termina explicando -anacrónicamente- como influyó en el cubismo posterior; en segundo lugar, el protagonista no menos lóbrego, el Conde Drácula y su amada en la cual se destacan el tropo 'flor de anemia' en el muy hermoso parlamento de Lucy y el fastidio final del vampiro. Y por último, señores, Las flores del Paraguay, precioso chamamecito que hace homenaje a uno de nuestras predilecciones en cuestiones de botánica.
Sin compromiso, como ya he adelantado, les hago entrega hoy de esta selección de letras de Daniel Melingo, extraidas artesanalmente del disco Ufa!
JACK THE RIPPER
(¡Tengo el mate sucio!)
Soy fino pulcro muy ordenado
visto de oscuro y salgo los martes
solo Picasso me ha interpretado
yo a las mujeres las quiero en partes.
Mi gran orgullo es mi maestría
que no se dio por casualidad
yo fui ayudante de anatomía
de lo mejorcito en la facultad.
Por lo que sigue no se me asuste
soy Jack The Ripper pa lo que guste.
Ya paso el tiempo y de cuando en cuando
si vuelvo al yeite de destripar
es porque busco seguir zafando
y hacerle un corte al Scotland Yard.
Soy fino pulcro muy ordenado
visto de oscuro y salgo los martes
solo Picasso me ha interpretado
yo a las mujeres las quiero en partes.-
TANGO DEL VAMPIRO
(Canta Drácula)
Escucho un fuelle que me asegura
que ya es de noche y es noche oscura.
Hoy su rezongo suena a sirena
que esta anunciando que hay luna llena.
Este es el tango que con voz ronca
le canto a Lucy al salir del jonca.
Lucy, mi Lucy que no hay collares
con que se oculten tus yugulares.
Desde hace siglos no siento el hambre
y hoy solo quiero beber tu sangre.
Desde hace siglos no siento el hambre
y hoy solo quiero beber tu sangre.
(Canta Lucy)
Conde, mi Conde mi amor prohibido
ya desde el día en que la has bebido
mi sangre toda te corresponde.
Si me has herido mi flor de anemia
no es esta noche lo que me apremia
sino la llama que has encendido.
Si algo me quieres solo por eso
abre la boca con que me hieres
con que me hieres y hoy dame un beso...
(Vuelve a cantar Drácula)
El mismo fuelle como si hablara
me está diciendo que es noche clara
ya no es rezongo ni es la guadaña
ni es esa historia de Transilvania.
Este es el tango con voz quebrada
que ahora le canto a mi enamorada
pero carajo, pero carajo!
quién trajo el ajo!? quién trajo el ajo?!
Tan justo ahora que sin collares
Lucy me muestra sus yugulares.
Tan justo ahora que sin collares
Lucy me muestra sus yugulares.
LAS FLORES DEL PARAGUAY
Tengo los ojos rojos y el alma dorada
y las manos verdes en la guitarra
y a veces pienso que no puedo hacer nada
porque vivo pegado en la capital.
Quiero a todas las flores y a sus plantas
pero la que yo amo no es de acá
verde su tallo verde, verde su hechizo
verde como mi mano en la guitarra.
Ay! ay! ay! ya!
Quiero a todas las flores del Paraguay
Ella viene de lejos a engualicharme
pero hay noches en las que se hace desear
y es su perfume lo que me vuelve loco
¡'rojaijú, porá mi cuñataí.'
Ay! ay! ay! ya!
Quiero a todas las flores del Paraguay
lunes, 2 de agosto de 2010
He preguntado mucho, y nadie conoce a Bernardo Atxaga. Siento el raro placer de la exclusividad.
Hace algunos años compré un librito por dos motivos ineludibles: porque me gustó la portada que le pusieron los de Plaza y Janés, y porque salía $2.
Este librito contiene muchos de los poemas más hermosos que he leído y por eso hoy me tomo estos minutos para robar y compartir con vuestras mejestades algunos pocos textos.
Lo poco que sé de Atxaga se resume en: es vasco, nació en el '51, escribe es euskera y no le hace asco a ningún género. Para todo lo demás está Wikipedia...
Acá vamos entonces con nuestro descubrimiento. En primer lugar, una hipótesis sobre la primera vez que el primer hombre sintió la cercanía de la muerte (y de la vida); luego, pequeño fragmento de un extenso poema híbrido. En tercer lugar, fragmento de una obra de teatro del mismo caracter que es lo más genial de lo que pude leer de Atxaga. Por último, un poema al que esperamos ponerle algunos acordes algún día, o alguna tarde.
Pienso en la primera enfermedad, es decir, en la enfermedad del primer hombre, Adán. No pienso en una enfermedad grave: para lo que quiero pensar, me basta con una gripe.
Yo no estuve allí, desde luego, pero tengo para mí que Adán no debió sentir mucho la pérdida del paraíso. Le ocurriría probablemente como a los que saltan de la cama a una habitación fría y no reparan en la baja temperatura hasta el momento en que su cuerpo pierde el calor que había absorbido entre las sábanas: vería Adán el mismo cielo azul que había visto antes, y vería los mismos ríos limpios, y los mismos pájaros, y no tendría otra incomodidad que la provocada por algunas imágenes llegadas en sueños, imágenes de un ángel con una espada, o de una serpiente, o de un árbol lleno de manzanas a causa del cual, él no sabía muy bien por qué, habían tenido en el paraíso una gran discusión. ¿Durante cuánto tiempo viviría Adán inmerso en aquella inocencia? Ya he dicho que no estuve allí, y no lo sé. Lo que sí sé, porque me es fácil imaginarlo, es lo que sintió un día al despertar: dolor de garganta, tos persistente, cierta sensación de mareo y malestar en el estómago. Todo es relativo, y para alguien que había vivido en el paraíso el mal que sentía era un mal terrible, y Adán, presa del pánico y de un humor que luego, siglos después, alguien llamaría melancolía, se dirigió hacia la mujer que tenía a su lado y exclamó: “Eva, me estoy muriendo”. La exclamación, por decirlo así, resultó en aquel contexto revolucionaria: se utilizaba por primera vez el verbo morir, y por primera vez también, aquel hombre reparaba en la persona que le había acompañado tras la salida del paraíso. Efectivamente, allí estaba Eva. Allí estaba él, Adán, muriéndose.
Incontables fueron, o debieron ser, las mutaciones que se produjeron durante los días que Adán tuvo la gripe, pero en esta somera descripción sólo voy a dar cuenta de aquella que, por primera vez en su vida, y por primera vez en el mundo, permitió a Adán decir una frase ligeramente inútil, del estilo de “¡Qué color tan bonito tienen esos melocotones!”. ¿Qué había ocurrido? Pues que, asustado y débil, es decir, enfermo, pudo descubrir al fin la belleza de las cosas.
Imagino ahora lo que ocurrió una semana después. Imagino que, repuesto de la gripe, abrazaría a su mujer y le diría: “¡Eva, nunca me he sentido mejor!”. Expresión que, en su caso, viniendo de donde venía, era muchísimo decir. Y supongo –para seguir con mis imaginaciones- que Adán mantuvo esa convicción hasta el día en que, por poner un ejemplo más que posible, descubrió al pequeño Caín con la frente ardiendo y todo el cuerpo lleno de manchitas rojas. Y supongo que volvió a pasarlo mal para luego volver pasarlo bien y que vivió hasta el día en que descubrió que la flaqueza que tenía era la flaqueza final. ¿Qué pensaría entonces Adán? Me da bastante pena no haber estado allí y no saberlo con seguridad, pero me aventuraría a afirmar que, a pesar de todo, a pesar de encontrarse ya sin salida, a pesar de las desgracias familiares, comprendió y aceptó que la vida era precisamente lo que había ocurrido después de haber salido del paraíso.
Los padres de la princesa, que son unas grandes personas, creyeron que su hija no era lo feliz que ellos hubieran deseado, y se metieron en nuestra vida tratando de ayudarla. Eso fue lo peor, página tres, LOng Island, repito, hasta Providence; y fue sobre las tres de la tarde cuando alguien pudo ver la silueta de un hombre completamente desnudo que se tambaleaba y desaparecía, y de la vivienda salía una música tenue, un olor insoportable. Pero hablando de otra hora, la hora de elegir un sujetador para ellas, hay que tener en cuenta que de joven los pechos están uy separados de las axilas, y a esa separación deben corresponder las copas. Y hay tres caminos desde Long Island hasta Providence, y tres caminos también para ganarse la vida. ¿Cuál elige usted? ¿Estética? ¿Peluquería? ¿Puericultura? ¡Cuidar niños! ¿Hay algo más hermoso? ¡Y si además puede ser su profesión! Y el UNO se arrodilla dulcemente, un beatle asesinado por un fan.
Pasaban los días y los meses, y tus amigos seguíamos sin saber nada de ti, Henry; y pensamos salir en tu búsqueda, partir hacia donde nos señalaba el remite de tu última carta, hacia aquel Gotenstrase veintisiete cuarto C Hamburgo que tú habías escrito en uno de los ángulos de un sobre color marrón. Poco después, un día de mucha lluvia, tomábamos el tren: en silencio, con oscuros presentimientos, sintiendo que algo se había roto KRA! en nuestro corazón.
Canciones VI
(Reggae de las mariposas)
Hace algunos años compré un librito por dos motivos ineludibles: porque me gustó la portada que le pusieron los de Plaza y Janés, y porque salía $2.
Este librito contiene muchos de los poemas más hermosos que he leído y por eso hoy me tomo estos minutos para robar y compartir con vuestras mejestades algunos pocos textos.
Lo poco que sé de Atxaga se resume en: es vasco, nació en el '51, escribe es euskera y no le hace asco a ningún género. Para todo lo demás está Wikipedia...
Acá vamos entonces con nuestro descubrimiento. En primer lugar, una hipótesis sobre la primera vez que el primer hombre sintió la cercanía de la muerte (y de la vida); luego, pequeño fragmento de un extenso poema híbrido. En tercer lugar, fragmento de una obra de teatro del mismo caracter que es lo más genial de lo que pude leer de Atxaga. Por último, un poema al que esperamos ponerle algunos acordes algún día, o alguna tarde.
Adán tiene gripe
Pienso en la primera enfermedad, es decir, en la enfermedad del primer hombre, Adán. No pienso en una enfermedad grave: para lo que quiero pensar, me basta con una gripe.
Yo no estuve allí, desde luego, pero tengo para mí que Adán no debió sentir mucho la pérdida del paraíso. Le ocurriría probablemente como a los que saltan de la cama a una habitación fría y no reparan en la baja temperatura hasta el momento en que su cuerpo pierde el calor que había absorbido entre las sábanas: vería Adán el mismo cielo azul que había visto antes, y vería los mismos ríos limpios, y los mismos pájaros, y no tendría otra incomodidad que la provocada por algunas imágenes llegadas en sueños, imágenes de un ángel con una espada, o de una serpiente, o de un árbol lleno de manzanas a causa del cual, él no sabía muy bien por qué, habían tenido en el paraíso una gran discusión. ¿Durante cuánto tiempo viviría Adán inmerso en aquella inocencia? Ya he dicho que no estuve allí, y no lo sé. Lo que sí sé, porque me es fácil imaginarlo, es lo que sintió un día al despertar: dolor de garganta, tos persistente, cierta sensación de mareo y malestar en el estómago. Todo es relativo, y para alguien que había vivido en el paraíso el mal que sentía era un mal terrible, y Adán, presa del pánico y de un humor que luego, siglos después, alguien llamaría melancolía, se dirigió hacia la mujer que tenía a su lado y exclamó: “Eva, me estoy muriendo”. La exclamación, por decirlo así, resultó en aquel contexto revolucionaria: se utilizaba por primera vez el verbo morir, y por primera vez también, aquel hombre reparaba en la persona que le había acompañado tras la salida del paraíso. Efectivamente, allí estaba Eva. Allí estaba él, Adán, muriéndose.
Incontables fueron, o debieron ser, las mutaciones que se produjeron durante los días que Adán tuvo la gripe, pero en esta somera descripción sólo voy a dar cuenta de aquella que, por primera vez en su vida, y por primera vez en el mundo, permitió a Adán decir una frase ligeramente inútil, del estilo de “¡Qué color tan bonito tienen esos melocotones!”. ¿Qué había ocurrido? Pues que, asustado y débil, es decir, enfermo, pudo descubrir al fin la belleza de las cosas.
Imagino ahora lo que ocurrió una semana después. Imagino que, repuesto de la gripe, abrazaría a su mujer y le diría: “¡Eva, nunca me he sentido mejor!”. Expresión que, en su caso, viniendo de donde venía, era muchísimo decir. Y supongo –para seguir con mis imaginaciones- que Adán mantuvo esa convicción hasta el día en que, por poner un ejemplo más que posible, descubrió al pequeño Caín con la frente ardiendo y todo el cuerpo lleno de manchitas rojas. Y supongo que volvió a pasarlo mal para luego volver pasarlo bien y que vivió hasta el día en que descubrió que la flaqueza que tenía era la flaqueza final. ¿Qué pensaría entonces Adán? Me da bastante pena no haber estado allí y no saberlo con seguridad, pero me aventuraría a afirmar que, a pesar de todo, a pesar de encontrarse ya sin salida, a pesar de las desgracias familiares, comprendió y aceptó que la vida era precisamente lo que había ocurrido después de haber salido del paraíso.
Poema polaroid sobre la muerte de John Lennon (fragmento)
Long Island hasta Providence, apareció muerto en su domicilio en extrañas circunstancias; el cadáver, ya casi descompuesto estaba en la bañera desnudo pero con los calcetines y zapatos puestos, y la verdad es que los padres de Carolina nos crearon bastantes problemas con sus continuas interferencias en nuestra vida. Los padres de la princesa, que son unas grandes personas, creyeron que su hija no era lo feliz que ellos hubieran deseado, y se metieron en nuestra vida tratando de ayudarla. Eso fue lo peor, página tres, LOng Island, repito, hasta Providence; y fue sobre las tres de la tarde cuando alguien pudo ver la silueta de un hombre completamente desnudo que se tambaleaba y desaparecía, y de la vivienda salía una música tenue, un olor insoportable. Pero hablando de otra hora, la hora de elegir un sujetador para ellas, hay que tener en cuenta que de joven los pechos están uy separados de las axilas, y a esa separación deben corresponder las copas. Y hay tres caminos desde Long Island hasta Providence, y tres caminos también para ganarse la vida. ¿Cuál elige usted? ¿Estética? ¿Peluquería? ¿Puericultura? ¡Cuidar niños! ¿Hay algo más hermoso? ¡Y si además puede ser su profesión! Y el UNO se arrodilla dulcemente, un beatle asesinado por un fan.
Henry Bengoa, Inventarium (Fragmento)
II
Pasaban los días y los meses, y tus amigos seguíamos sin saber nada de ti, Henry; y pensamos salir en tu búsqueda, partir hacia donde nos señalaba el remite de tu última carta, hacia aquel Gotenstrase veintisiete cuarto C Hamburgo que tú habías escrito en uno de los ángulos de un sobre color marrón. Poco después, un día de mucha lluvia, tomábamos el tren: en silencio, con oscuros presentimientos, sintiendo que algo se había roto KRA! en nuestro corazón.
Canciones VI
(Reggae de las mariposas)
Aquellas mariposas que volaban
hacia el interior del mar...
Aquellas mariposas que, por miles,
volaban por encima de las olas...
Se alejaron de la costa
como una pequeña nube
y, dejando atrás los barcos,
se perdieron a lo lejos;
Aquellas mariposas que volaban
hacia el silencio del mar...
No vayaís! No vayaís!
No encontrareís en ese mar
un lugar donde posaros;
No tiene islas, no tiene rocas,
Ese mar sólo tiene agua, oscura agua...
domingo, 1 de agosto de 2010
Con ustedes: Laiseca
En la esquina de Guayaquil y Calazans, suelo verlo: largo, doblado, de cuando en cuando habla solo y gesticula; saca a pasear dos viejos siberianos, cuyas deposiciones junta en una bolsita diminuta. Ese hombre que nadie reconoce, excepto yo, ha escrito la novela más larga de la literatura argentina (según se chusmea, tiene más de 1.300 páginas), una que se llama Los Soria. Ese hombre se llama Alberto Laiseca y me hizo reir muchísimo con otro escrito suyo: El gusano máximo de la vida misma, que Tusquets editó con letra grande en poco más de 180 páginas. Ya lo leí íntegro 2 veces y siguió resultándome desopilante.
Comparto con ustedes algunos fragmentos que transcribo de mi puño y tecla, adviertiendo, empero, que la lectura completa del volumen es lo más recomendable porque hay que seguir el argumento y conocer los personajes de profunda vida psicológica.
Buen provecho!
El gusano máximo de la vida misma empieza así:
"Ella era gordita, petisa, tetona y vivía en Nueva York. Además era terriblemente distraída. Noten esto porque es importante para la historia. Hacía un calor espantoso y húmedo. La petisa trotaba por las calles sin bombacha. Pero no por puta sino por acalorada. Olvidé decir que tenía un culo de ésos. Sus glúteos, sin el vínculo férreo, sin el dique del calzón, anadeaban que era un gusto. Ver un culo así, de lo más respingón y que no es de uno, causa desazón en el espíritu."
"Vivieron juntos dos años y dos meses. Ella le decía: "Con vos me pasan cosas fuertes. A mi no me importa nada que seas un monstruo. Al contrario: mejor, porqeu es un cachetazo para mi vieja, que siempre me quiso elegir los tipos. Lo que sí me preocupa es tu edad: vos tenés ciento ochenta y cinco años más que yo. Soy una piba y vos un gusano máximo de la vida misma viejo. Tengo miedo que dentro de algunos años tenga que hacer de enfermera. Pero hasta esto me lo bancaría. Yo necesito seguridad económica. Mi vieja me dio estructura. Mi hombre también me tiene que dar estructura a través de la seguridad. Yo no te pido mucho. Te pido lo mínimo. Una vacación en Florida, Brasil, Bariloche o California, o París o Londres por año. Es el mínimo"
Él cuando oía estas barbaridades, propias de una mina que nunca laburó, se enternecía y al mismo tiempo tenía ganas de matarla"
"La Reina Tórnase al gusano:
-Mi querido amigo y futuro príncipe consorte. Gloriosa ocasión ésta. En una sola noche tendremos banquete de triunfo, castigo del cobarde, elevación del valiente, comida de bodas e himeneo público. Todo en uno.
El gusano se puso lívido. Pero enmudeció por comprender que había pasado luengo ha su cuarto de hora de protesta."
"En ese derpa había una fiesta cheta y el gusano entró por una ventana pequeñita que imitaba los ojos de buey de los barcos. Cayó sobre la alfombra lo más silenciosamente posible (la música a todo lo que daba lo ayudó mucho y también el hecho de usar su fuerza telepática), pues no quería ser visto y se escondió en un ropero. Desde allí escuchaba las conversaciones pelotudas con ayuda de sus sensores. Tuvo que oir de nuevo todo el repertorio completo de todas las chapas de levante ya vistas: "¿Tenés el último compact de Peter Gabriel?", "Una a esta altura no quiere un verso chico y que pac a la lona. Una quiere que la seduzcan"- al oir esto el gusano pensaba: cómo se ve que no te miraste al espejo. Pero si cojerte es hacerte un favor, la concha de tu madre."
"Y suspendo aquí la novela porque tengo que ir a buscar a Graciela para ir a lo de una amiga suya donde estamos invitados. Ya volví."
PD: si pueden, si consiguen, veánse la película El Artista, con Tocayo Pángaro y Laiseca en los protagónicos.
sábado, 31 de julio de 2010
I'm Back!
Hace muy poco salió un disco nuevo de Calamaro, pero como de costumbre no me pareció gran cosa. Lo mismo que me pasó con El Salmón y con La lengua popular, disco que ahora escucho con verdadero entusiasmo: es así, ya sé que a cada disco tengo que darle su tiempo. De manera que ahora, si me visitan verán que ando escuchando y canturreando cosas como "Soy tuyo con mi mayor convicción", sin ningún tipo de pudor.
PAra festejar este regreso a los teclados de la blogósfera, aquí les dejo una joyita que no sé de donde habrá salido porqeu no lo tengo entre mis grabaciones mejor guardadas. Si alguien sabe, me avisa.
Ah, y si alguien sabe como se anexan los videos que me mande el instructivo porque no encuentro la forma, que lo parió. Abajo les dejo el enlace.
La proxima, trataré de subir algún textito sustraído de por ahí. Hasta entonces.
http://www.youtube.com/watch?v=Ap5-eKqCy5w
PAra festejar este regreso a los teclados de la blogósfera, aquí les dejo una joyita que no sé de donde habrá salido porqeu no lo tengo entre mis grabaciones mejor guardadas. Si alguien sabe, me avisa.
Ah, y si alguien sabe como se anexan los videos que me mande el instructivo porque no encuentro la forma, que lo parió. Abajo les dejo el enlace.
La proxima, trataré de subir algún textito sustraído de por ahí. Hasta entonces.
http://www.youtube.com/watch?v=Ap5-eKqCy5w
lunes, 22 de marzo de 2010
Y se vino el otoño no más...
Así es, cayó un domingo cualquiera este 21 de marzo y ya nadie parece prestarle demasiada atención; le ha ganado el jalowin y el 14 de febrero en popularidad (una popularidad medio endeble sin dudas). Sin embargo a mí el otoño y la primavera me siguen pareciendo las estaciones más bonitas del año y creo que vale la pena descorchar una botella y levantar una copa para darles la vienbenida, pero por pura prudencia ante el desdén generalizado he guardado un respetuoso silencio este año. Bien, la cuestión es que sigo sin robar porque estos tiempos me tienen las pelotas globalizadas y paso la mayor parte del tiempo evitando los lugares comunes, lo cual me quita tiempo para sdaborear de otras cosas. No entanto, ya comenté sobre el libro de Laiseca, que apenas junte un poco de energía copiaré fragmentos ambrosíacos para ver si los tiento con esperanza de una juventud eterna, cuando no de una redonda eternidad. Mientras me conformo con copiar y compartir una frase de Tom Waits:
"No sabes que no existe el diablo? Es sólo Dios cuando está borracho."
Sinceramente, yo invertiría los términos para decir:"¿No existe Dios, es solo el diablo cuando está sobrio?"
Felicitá...ah, y bienvenida Marina.
"No sabes que no existe el diablo? Es sólo Dios cuando está borracho."
Sinceramente, yo invertiría los términos para decir:"¿No existe Dios, es solo el diablo cuando está sobrio?"
Felicitá...ah, y bienvenida Marina.
miércoles, 3 de marzo de 2010
A mis cinco seguidores y algún casual voiyeaur
Amigos. He desaparecido por razones vacacionales, supongo. Porque las vacaciones son un estado anímico o algo que ya está impuesto en el calendario. En Brasil o en Almagro o en Posadas, enero es enero y ¡guay de cualquiera que quiera seguir con las mismas rutinas que lo distraen en agosto o en mayo! Así que dejé de robar, intelectualmente hablando, para rascarme la panza en visible crecimiento veraniego. Y no se crean que voy a decir: "Pero seguí leyendo un momtoooooóm." No, ni el diario leí en busca de pasajes dignos de vuestro gracioso sentido del humor. Música, sí escuché, pero no le presté atención a las letras ni a nada.
Iba a poner unos fragmentos de Tom Waits traducidos al español, pero todavía no hice el florilegio conveniente. De manera que esos son, más o menos, las razones vacacionales que invoqué al principio, seguidores cinco amigos.Debo confesar, no en tanto, que he entrado en un par de oportunidades a este dichoso sitio web para ver si alguno preguntaba por qué había dejado de publicar "esa exquisita porqeuería que tanto nos hacía reir y llorar" (palabras textuales nunca dichas ni por el voyeaur). Ahí me di cuenta...y dejé de entrar.
Pues bien, seguidores amigos cinco, hoy entro como quien no quiere la cosa -pero lo desea suficiente- para hablarles de un descubrimiento que creo haber hecho. No detallaré cómo ni cuáles fueron las circunstancias, para no ser más tedioso aún. Resulta que descubrí un libro de Alberto Laiseca y con él a los escritos del propio viejo. Simplemente diré eso y que me ha esultado como un continuo, gratificante y gratuito conjunto de cachetadas bien dadas en la oscuridad. Me cayeron las fichas como un montón de monedas de a 0,10 y 0,25 que la máquina de un colectivo bonaerense devuelve todas juntas y de golpe.
Les dejo la inquietú del título no más: "El gusano máximo de la vida misma". Dicho sea de paso, ése es el nombre del protagonista de la novela. Si puedo, la próxima vez los deleitaré con algún delicioso fragmento.
Iba a poner unos fragmentos de Tom Waits traducidos al español, pero todavía no hice el florilegio conveniente. De manera que esos son, más o menos, las razones vacacionales que invoqué al principio, seguidores cinco amigos.Debo confesar, no en tanto, que he entrado en un par de oportunidades a este dichoso sitio web para ver si alguno preguntaba por qué había dejado de publicar "esa exquisita porqeuería que tanto nos hacía reir y llorar" (palabras textuales nunca dichas ni por el voyeaur). Ahí me di cuenta...y dejé de entrar.
Pues bien, seguidores amigos cinco, hoy entro como quien no quiere la cosa -pero lo desea suficiente- para hablarles de un descubrimiento que creo haber hecho. No detallaré cómo ni cuáles fueron las circunstancias, para no ser más tedioso aún. Resulta que descubrí un libro de Alberto Laiseca y con él a los escritos del propio viejo. Simplemente diré eso y que me ha esultado como un continuo, gratificante y gratuito conjunto de cachetadas bien dadas en la oscuridad. Me cayeron las fichas como un montón de monedas de a 0,10 y 0,25 que la máquina de un colectivo bonaerense devuelve todas juntas y de golpe.
Les dejo la inquietú del título no más: "El gusano máximo de la vida misma". Dicho sea de paso, ése es el nombre del protagonista de la novela. Si puedo, la próxima vez los deleitaré con algún delicioso fragmento.
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